CAPÍTULO 19. De la revelación a la culpa
CAPÍTULO 19. De la revelación a la culpa
Jackson no era precisamente la persona más perspicaz del mundo cuando estaba ofuscado. Pero ni en sus peores momentos se habría imaginado algo como aquello.
—¿Cómo que tú llamaste a Maggie? —preguntó.
—Eso mismo, hijo. Yo la llamé. Quería convencerla de que la boda fuera grande, no esa cosa íntima que en la que ella insiste. Somos figuras públicas, hacer una boda pequeña sería muy criticado y quería convencerla por las buenas antes de que tú y tu madre l