Constanza
—Tenemos que irnos hoy mismo —me dice Cillian cuando terminamos de desayunar—. Me encantó pasar la noche contigo aquí, pero me temo que hay que salir lo antes posible del país.
—¿Y a dónde se supone que vamos a ir? —me atrevo a preguntar antes de tomar un poco de jugo de naranja—. Seguro que ya tienes un plan.
—Sí, pero no tengo por qué hablarte de eso ahora —sonríe mientras me limpia los labios con una servilleta—. Quiero que todo sea una sorpresa para ti.
—Pero…
—Te va a gustar nuest