Constanza
Irme sin mirar atrás, dejando heridos a los hombres que más he amado y que sigo amando, es algo que no habría hecho de no ser por el hijo que espero. Ahora que sé que los dos me mintieron y solo me manipularon, tengo que salir de aquí.
No puedo morir; no puedo ser parte de un duelo a muerte entre ellos dos.
—Lo siento, lo siento mucho —sollozo, aumentando la velocidad.
Esta maldita camioneta es muy difícil de conducir, pero de alguna manera consigo no estrellarme y llegar a un hotel a