Cillian
Entrar al departamento donde viví mis mejores momentos junto a Constanza es una verdadera tortura. No es la primera vez que vengo, pero sí la primera en la que sé que ella vendrá. No me importa cómo lo haga, pero estoy seguro de que lo hará.
—O eso espero, mi amor —susurro, colocando una mano en el ventanal de la sala—. Tienes que venir a verme esta noche.
Doy un trago a mi vino sin despegar la vista de la ciudad. Me importa poco el daño que me cause la bebida; la necesito para soportar