Constanza
Tras un rato de estar como tontos esperando en la sala, finalmente nos dicen que nos prepararon una salida para que la prensa no nos vuelva a molestar.
Por desgracia, algunos de esos hijos de perra son listos y nos asaltan con preguntas aún más fuera de lugar.
—¿Qué demonios está diciendo? No, mi novia no es amante del presidente —me defiende Damon del tipo que le plantea esa situación.
—Cada día están más locos —gruñe Lucy mientras subimos al auto—. ¿Quién diablos filtra tanta informa