Constanza
—¿Y cuándo planean casarse, chicos? —pregunta Ferney mientras comemos.
Cillian no deja de comer. El muy cabrón sabe que esta batalla la tiene ganada, aunque también entiende que soy yo quien dirige el rumbo de la guerra.
Jamás he vivido algo tan excitante.
—Lo más pronto posible —responde Damon, besando mi mano donde brilla el anillo—. No queremos uno de esos noviazgos eternos.
—Pero solo llevan unos seis meses de conocerse, ¿no es así? —pregunta Cillian—. Digo, tal vez deberían…
—Sí,