Capítulo 78. Una cómplice.
El sonido de la cerradura de la puerta del despacho de Arthur al cerrarse fue el disparo de salida.
Victoria se quedó inmóvil en medio de la sala principal de la suite, escuchando. Podía oír la voz amortiguada de Arthur a través de la madera de caoba, iniciando su videoconferencia con los inversionistas de Chicago.
Tenía cuarenta minutos. Quizás una hora si la reunión se alargaba. No tendría otra oportunidad.
Miró a Nathan. El niño estaba en el suelo, hipnotizado con el tren eléctrico de cinco