Capítulo 62. La sentencia de las doce.
Despacho privado, penthouse Torre Reforma.
El sonido de la puerta de acero cerrándose a sus espaldas fue definitivo. Camila se encontró dentro del despacho de Arthur. Era frío, parecía la Antártida.
Paredes de cristal ahumado. Una mesa de escritorio inmensa, hecha de una sola pieza de madera negra petrificada.
Detrás, una vista vertiginosa de la ciudad que despertaba. No había fotos de familia. No había plantas. Solo tecnología de punta y el silencio del poder absoluto.
Arthur caminó hacia s