Capítulo 55. La guarida del lobo.
Penthouse Torre Reforma, Ciudad de México.
El ascensor privado no tenía botones. Solo un lector biométrico que Arthur activó con la palma de su mano. Las puertas de acero cepillado se abrieron con un susurro suave, revelando no un hogar, sino una fortaleza de cristal suspendida en el cielo.
Camila salió primero, arrastrando a Harper de la mano. Se detuvo en seco. El lugar era inmenso. Un espacio abierto de doble altura, con ventanales de piso a techo que ofrecían una vista de 360 grados de la