Capítulo 39. Fuertes sospechas.
Bruno miró al niño, que asomaba la cabeza por detrás de la pierna de Victoria. Esos ojos. Eran idénticos a los suyos. Pero Victoria Rivas era de Texas.
Sus papeles lo decían. Su hermano debía ser texano. "Hay millones de personas con ojos oscuros", se repitió Bruno, aferrándose a su lógica de acero. "Y tú eres estéril. No te hagas ilusiones estúpidas, viejo loco".
—Se parece a ti —dijo Bruno, probándola—. Pero también... tiene algo familiar.
—Los Rivas tenemos genes fuertes —repitió ella la ex