Capítulo 25. La invasión al "tío" Arthur.
Piso ejecutivo, Torre Ávalos. Santa Fe.
El sábado en la Torre Ávalos tenía una acústica diferente. Sin el zumbido constante de los teléfonos y el taconeo de cincuenta empleados, el piso cuarenta y dos parecía una catedral de cristal y silencio.
Camila Ávalos estaba tratando de cerrar una negociación con los proveedores de acero en Japón a través de una videollamada, pero su atención estaba dividida.
A tres metros de su escritorio, sobre la alfombra gris perla, sus dos bombas de tiempo jugaban c