Capítulo 103. El mar traicionero.
El comandante se puso la gorra militar de nuevo.
Dio un paso atrás. Intentó poner distancia profesional.
—Lo siento mucho, señora Sterling. Mis hombres están peinando la cuadrícula. Haremos todo lo posible por recuperar...
—No hable en pasado —lo cortó Camila.
Su voz fue un latigazo. Fría. Cortante. Letal.
Dio un paso al frente. Invadió el espacio del militar.
—Arthur no está muerto. Él no se muere sin mi permiso.
Camila señaló las lanchas de rescate amarradas en el muelle de concreto. Los moto