“Manuela”
Desperté sintiendo el calor del cuerpo de Flávio junto al mío. Sus brazos me rodeaban, manteniéndome cerca de él, que dormía plácidamente con una expresión relajada.
“¿Qué te preocupa, grandote?”, susurré para mí misma, mirando su hermoso y sereno rostro.
Me levanté de la cama muy despacio para no despertarlo. Necesitaba descansar. Estaba en la cocina tomando café y a punto de irme al trabajo cuando apareció. Acababa de despertar, guapísimo con el pelo revuelto y los ojos aún soñolien