“Manuela”
Salí de la universidad con PH a mi lado; no me dejó sola ni un instante. Cuando salimos, Flávio ya me esperaba fuera del coche.
—¡Hola, Chapa! Te extrañé. —Me abrazó—. Buenas noches, Paulo Henrique.
—Buenas noches, detective. —respondió PH algo incómodo.
—Oye, llámame Flávio. Siento lo de ese día, pero creo que me entiendes. —Flávio se estaba disculpando con mi amigo por la forma grosera en que lo trató cuando se conocieron, y me pareció muy dulce.
—Tranquilo, Flávio, lo entiendo. Y t