"Heitor"
Sabía a grandes rasgos lo que había sucedido. Siempre supe que mi padre era un sinvergüenza, pero esto era mucho peor. Lo relegaba a una categoría peor que la de un simple cretino o un acosador.
Hace tres años, mi padre pasó mucho tiempo en la ciudad. Yo ya había comprado sus acciones de la empresa unos años antes, pero él ya había malgastado todo el dinero que había ganado y venía en busca de más. Como no cedí, siguió atormentándome como siempre. Pero de repente, de la nada, se fue y