“Heitor”
Estábamos sentados en la sala planeando una salida cuando mi hermana hizo una videollamada a sus hijos.
“¡Hola, mamá! ¿Dónde estás?”, respondió Clara con ojos brillantes e inocentes, pero ya no podía creer su inocencia.
“¡Hola, cariño! Estamos en Madrid, esperando la conexión. ¿Se están portando bien?”. La expresión de Hebe era ligera y relajada.
“Siempre me porto bien, mamá. En cuanto a Enzo, ya sabes, es un adolescente, no se puede esperar mucho de él”, dijo Clara con desdén, haciénd