“Alejandro”
Estaba realmente preocupado por las chicas, así que las convencí de que, ya que ellas iban al Club Social, estaríamos en el casino jugando póquer. No interferiríamos en su noche, pero si nos necesitaran, estaríamos cerca. Ellos protestaron, pero no les di muchas opciones y al final aceptaron, con la condición de que no nos acercáramos al salón de brunch y que cuando quisieran irse a casa nos llamaran.
Estábamos absortos en el juego y la conversación fluía alrededor de nuestras hermo