GABRIEL
Tomé a Berenice del brazo.
—¿Qué estás haciendo?
—Auch, le estoy dando el mejor regalo a tu madre—se llevó las manos al vientre—, un nieto.
—No te permití que lo anunciaras y tampoco hablamos sobre decírselo a alguien.
—¿Entonces cuándo planeas decirlo? ¿Cuándo este como una gigante ballena? ¿o qué? ¿Querías ocultarlo? ¡Dímelo, dime que pensabas hacer? —comenzó a gritar y las personas a mirarlo.
—Cierra la boca que todos nos están mirando.
—Suéltame, ¿por qué no quieres que nadie sepa?