VÍCTOR
En todos mis años como hijo del alférez he recibido toda clase de elogios, nadie podía hablar nada sobre mí.
Ahora… ahora estoy siendo el hazme reír, solo porque Jennie decidió abofetearme frente a mis colegas, frente a las mujeres mayores de la sociedad. Es la primera mujer, de la que hablan, que no ha sucumbido a mis encantos.
Aunque, pegaba como patada de mula.
Y lo peor es que no solo me ofendió frente a todos, sino que escuchó mi conversación con Lucía.
Mientras me daba de tumbos en