JENNIE
Me atrevo a decir que la conversación con este extraño fue reconfortante.
Charlar con un hombre que tiene líquido encefaloraquideo y no faldas en la cabeza, es mejor que nada.
—Debo admitir que tiene un buen gusto literario, señorita.
—Ese si es un buen halago.
—Además de un refinado sentido del humor.
—Entiendo que este elogiándome, pero no es necesario, se lo aseguro.
—Deduzco que no recibe este tipo de elogios, sino no los declinaría
—No son los elogios, sino el hecho de que somos un