86. Cuando lo externo entra sin aviso.
El nuevo ritmo se instala con una rapidez que deja poco margen para cuestionarlo, y los días comienzan a ordenarse entre el hospital, las gestiones pendientes y la adaptación al departamento, creando una estructura que sostiene a Silvia en movimiento constante, evitando que el peso de todo se concentre en un solo punto.
La mañana avanza con una claridad firme, sin sobresaltos, y Silvia sale del hospital después de ver a su madre con una sensación contenida de estabilidad, porque aunque el cuadr