79. ¿Hace mucho que estás despierta?
La madrugada avanza sin apuro, como si el tiempo entendiera que lo que ocurrió necesita asentarse antes de que el mundo vuelva a imponer su ritmo, y permanezco recostada junto a Adrián con una calma que no había sentido en días, una calma que no nace de la ausencia de problemas, sino de la certeza de que algo esencial se acomodó dentro de mí, algo que ya no se cuestiona ni se disimula.
La luz tenue que entra desde la ventana dibuja líneas suaves sobre su rostro, marcando los rasgos con una clar