52. Donde arde el control.
El problema con los accesos al sistema ocupa a todos durante casi una hora, con técnicos entrando y saliendo, voces tensas que se cruzan en el pasillo y pantallas que se reinician sin terminar de estabilizarse, y yo me mantengo en mi escritorio con la espalda recta y la mirada fija en los documentos abiertos, aunque cada pensamiento vuelve una y otra vez al instante en que Adrián me dijo que esto seguía.
Siento su presencia antes de verlo.
El ruido a su alrededor baja, como si el espacio se aju