26. Lo que se rompe sin hacer ruido.
La tarde avanza con una calma tensa que no llega a ser tranquilidad, más bien se instala como una especie de pausa incómoda donde todo parece seguir funcionando en la superficie mientras por debajo algo se desordena sin hacer ruido, y aunque mantengo la vista fija en la pantalla y continúo revisando archivos con la precisión de siempre, organizando cada dato como si eso bastara para sostener el control, la sensación de que algo se ha desplazado en un punto del que no se vuelve con facilidad no