169. El hombre sobre el agua.
La figura avanzaba sin prisa.
No corría.
No parecía tener miedo de ser vista.
Simplemente caminaba.
Cada paso producía pequeñas ondulaciones que se expandían sobre la superficie del lago iluminada por la luna.
Sentí cómo mis dedos se aferraban con fuerza al brazo de Adrián.
—¿Lo estás viendo?
Mi voz salió apenas como un susurro.
Él no respondió enseguida.
Tenía la vista clavada en aquella silueta.
Solo después de unos segundos asintió.
—Sí.
Respiró profundamente.
—Y no pienso sacar ninguna conc