24. Bajo la superficie de lo que no se dice.
El descubrimiento no deja espacio para dudas, y eso es lo que más pesa, porque ya no estamos frente a errores aislados ni a descuidos que se puedan corregir con más atención, sino ante algo deliberado, preciso, casi quirúrgico, como si alguien estuviera midiendo cada movimiento para empujar la situación hacia un punto específico, y mientras sostengo la mirada de Adrián con esa certeza todavía fresca, siento cómo el aire entre nosotros cambia otra vez, cargándose con una tensión distinta, más fr