141. Seguía siendo pequeño.
El automóvil avanzó por la ruta envuelto en un silencio que no nacía de la resignación, sino de la necesidad de pensar. Marcelo conducía con la atención puesta en el camino, Adrián permanecía a mi lado revisando por quinta vez las fotografías del incendio enviadas por su equipo y yo observaba el paisaje que comenzaba a hacerse cada vez más familiar. Los campos, los eucaliptos inclinados por el viento y los viejos alambrados despertaban recuerdos que llevaba años sin visitar, recuerdos que regre