137. Colgó después de decir eso.
El celu quedó en silencio.
Adrián no bajó el aparato de inmediato.
Permaneció inmóvil, con la mirada perdida en algún punto del parabrisas mientras la lluvia resbalaba por el vidrio y deformaba las luces del estacionamiento. Alcancé a distinguir el leve temblor de su mandíbula antes de que cortara la llamada.
—¿La rastrearon? —preguntó Marcelo.
Adrián negó con la cabeza.
—Colgó después de decir eso.
Marcelo ya tenía el teléfono en la mano.
—Voy a pedir el registro de la llamada.
Se alejó unos m