Mundo ficciónIniciar sesiónLa cremallera del vestido cayó lentamente por su espalda. Emma estaba frente al espejo de su habitación, con los tirantes de tela aún colgando de sus hombros, lista para tomar una ducha caliente y olvidarse de la decepción de esa noche.
Entonces escuchó el ruido.
Un crujido leve. Como el roce de una bota contra el suelo de madera.
Se quedó inmóvil.
El corazón le dio un vuelco.
La toalla







