Capítulo 10.
El reposo absoluto dictado por el Dr. Davies transformó la cabaña en una enfermería y el matrimonio en un estado de dependencia total. Tía Agatha, satisfecha de que “los muchachos se estaban uniendo cada vez más”, se dedicó a sus labores en la cocina, dejando a Liam como el único cuidador directo de Eleanor.
Liam había regresado a su uniforme de pantalón y camisa sencillos, pero ahora su autoridad no provenía del traje, sino del miedo que Eleanor le había visto en los ojos.
—¿Necesita algo, Ele