Mundo ficciónIniciar sesiónGabrio no tenía que sospechar que eso era un trabajo, esa era la única condición, así que no haber recibido respuesta a mi mensaje fue el puntapié inicial para acercarme a su casa con total inocencia.
Emilia me recibió feliz y me invitó a pasar. Fui derecho a la habitación de Gabrio y toqué la puerta. No respondió, volví a tocar y tampoco h







