Mundo de ficçãoIniciar sessãoLuna estaba bastante recuperada. Llevaba aún un grueso vendaje en todo el pecho y tenía varias contusiones, lo que hacía que cuando se sentaba pareciese una mujer de época, completamente tiesa como un palo. Nos sentamos en la mesa para preparar nuestros próximos exámenes. No era lo más divertido del mundo, pero Luna no se podía permitir pinchar y estaría bien que, para variar, pudiera aprobar por una vez los parciales. Tenerla al lado era un lujo, ya que siempre podía consultarle cosas. Ella ya se había sacado aquellas asignaturas por lo que era como tener una profesora particular a mi entera disposición. Aunque intentaba no molestarla demasiado.
Valentín apareció a medianoche. Jan no parecía sorprendido por la presencia del vampiro frente a las cámaras de entrada, donde luces de colores rojos nos advertían de la presencia de uno de los suyos. Un vampiro. Ven







