Mundo ficciónIniciar sesiónLuna estaba bastante recuperada. Llevaba aún un grueso vendaje en todo el pecho y tenía varias contusiones, lo que hacía que cuando se sentaba pareciese una mujer de época, completamente tiesa como un palo. Nos sentamos en la mesa para preparar nuestros próximos exámenes. No era lo más divertido del mundo, pero Luna no se podía permitir pinchar y estaría bien que, para variar, pudiera aprobar por una vez los parciales. Tenerla al







