Mundo ficciónIniciar sesiónLos trabajadores de aquella área habían desaparecido y nos cruzamos con varios puestos militares, pero Valentín los abatía sin demasiada dificultad mientras nosotras hacíamos lo que podíamos para distraer la atención de los hombres y facilitarle el trabajo. Estábamos a punto de llegar al exterior cuando escuchamos la primera explosión en el recinto.
—No van a dejar pruebas dentro —lamentó Valentín.







