Mundo ficciónIniciar sesiónSeguí caminando hasta llegar a unas puertas de metal cerradas. Había una consola eléctrica al lado de ellas. Valentín se acercó a ella y empezó a presionarla con fuerza. No era una puerta cualquiera, si tenía la capacidad de resistir la fuerza de un vampiro, uno especialmente cabreado. Valentín tardó unos minutos, pero finalmente consiguió abrir una separación de un par de palmos, lo suficiente para colarse dentro de







