Mundo ficciónIniciar sesiónNuestros besos se fueron encendiendo. Mi corazón latía con fuerza. Su olor. Sus manos sobre mi cuerpo.
―Creo que nos vendría bien darnos un baño ―me susurró a la oreja, tras morderme el lóbulo y succionar de él con suavidad.
―¿No estará muy fría?
―Prometo hacerte entrar en calor ―ronroneó. Se separó de mí, lo justo para sacarse la camiseta por la cabeza.
Su torso parecí







