10

Soltó aquello y se quedó tan pancho mientras yo me ruborizaba y sentía que la temperatura subía por momentos. En el local. O en mi cuerpo. Lo que fuera.

―Mejor aquí, creo, así que gracias.

―De nada. ―Inclinó la cabeza en un gesto condescendiente.

Su pulgar seguía acariciándome. Y empezaba a ser consciente de que tenía un serio problema.

Realmente era su mano la que estaba tomando la mía.

Sentía el calor de su piel contra la mía.

Y esa sensación despertaba a mí el deseo de una forma que me era t
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP