••Narra Connor••
Cerré la puerta del jardín trasero, dejando a aquella loca sola. Un hormigueo recorrió mi brazo izquierdo, extendiéndose por mi pecho, donde la herida aún cicatrizaba.
Un presentimiento.
Los ojos de Catrina venían a mi mente. Pero no como esa forma dulce que me deja sin aliento, sino como una tempestad fuera de control, como si algo estuviera mal. Muy mal.
La sonrisa mezquina de Cecilia también venía a mi mente, pero de manera retorcida, como si se estuviera burlando de m