••Narra Catrina••
Sentía las piedras clavándose en la planta de mis pies, haciéndome sangrar, pero no podía detenerme. Ese dolor era insignificante comparado con lo que me podrían hacer aquellos hombres.
Mis piernas se movían con una rapidez que desconocía, el sudor resbalando por mi frente, mi respiración errática, casi provocando que mis pulmones se revienten. Todo pasaba ante mis ojos como un reflejo. No podía ver nada más allá de los árboles, los arbustos, la tierra que levantaba mis pro