El ala norte estaba en silencio. Demasiado silencio.
Mis sentidos estaban en alerta máxima. Cada puerta cerrada era una amenaza potencial, cada sombra un escondite. Cecilia estaba aquí. Lo sabía. Podía sentirlo en el aire, en ese instinto que me decía que no estaba solo.
Mandé a mi equipo a explorar cada habitación, no me iba a confiar pensando que fue a un ala específica. Estaban repartidos por toda la mansión. Otro grupo rodeaba el perímetro exterior por si llegaban a verla salir, otro ya bus