La noche en el estudio de Hywell había sido una prueba de fuego. A pesar de la implacable acusación de Hywell, a pesar de la evidencia de las cámaras que él afirmó poseer, tanto Jade como Nick se mantuvieron firmes en su negación.
Sus rostros, aunque tensos, no cedieron. Hywell, visiblemente frustrado por su obstinación, finalmente los despidió con una advertencia gélida, prometiendo que si descubría la más mínima prueba de su traición, las consecuencias serían severas.
Después de aquello, la m