25. Alessandra
Tengo un nudo en la garganta y unas inmensas ganas de llorar. Maldigo la hora en la que conocí a Bruno, maldigo la hora en la que mis padres me separaron de Dylan. Me odio a mi misma por haber intentado tapar el sol con un dedo, por creerle a todos que mi vida era perfecta, por no correr a mi felicidad por miedo, por el estúpido pensamiento de no ser egoísta y pensar más en los demás que en mí.
¿Acaso alguien ha pensado en mí?
Las lágrimas ya comienzan a salir a borbotones. No voy a contenerm