Mundo ficciónIniciar sesiónIncluso la mujer que atendía el bar parecía estar atenta a lo que Rubén estaba por decirle a su hermano. Después de haber pedido una cerveza, dorada para él, roja para Marge, se sentó y, con los dieciocho oídos puestos encima suyo, explicó su punto.
—Hermanito, ¿viste lo que pasó hace un momento allá afuera? ¿Cuando todos te ce







