Las clases que comparto con Derek pasan cada una igual que la anterior;no me ha dicho nada, ni una sola palabra. Aunque si soy justa, no le ha dicho una sola palabra a nadie desde que llegó y eso está empezando a preocuparme. Su aspecto en general me preocupa.
Cuando por fin llega la hora del almuerzo, Mei se acerca hasta donde estoy, y entrelaza su brazo al mío para guiarnos hacia la cafetería. Nos mezclamos con facilidad entre el mar de personas, y en cierto punto Mei aprieta su agarre en mi