75. Supervivencia
Roxana
El tercer flash explotó contra mis párpados antes de que pudiera apartar la mirada.
—Brazo izquierdo —ordenó la forense, y mi cuerpo respondió antes que mi mente, como si las conexiones entre ambos hubiese fallado.
Mi mente flotaba en algún lugar por encima del techo manchado de humedad, y las paredes con capas de pintura desconchadas de esta sala sin ventanas.
—Ahora gire hacia la derecha.
Giré. La regla metálica tocó mi costilla y el frío me recordó dónde estaba. Hospital General San