66. Reconocimiento
Alessandro
Habría preferido quedarme arriba con Andrea y observarlo dormir, pero la mirada que Valentino le dedicó a Roxana al llegar me había puesto en alerta. Bajé las escaleras y Roxana se apartó de sus brazos al verme. Pero la rigidez en los hombros de mi hermano fue lo que me hizo tomar asiento. Si levantaba un dedo contra ella frente a mí, no dudaría en ponerlo en su lugar, sin importar las consecuencias familiares que nos trajeran.
—Problema solucionado —dije—. Ese chico duerme como un