Lucya abrió los ojos a primera hora de la mañana, de eso estaba segura, pues sentía su cuerpo cansado, como si realmente no hubiese descansado lo que deseaba, y aún el sol apenas y se estaba filtrando por la ventana, aunque no pudo apreciar mucho este hecho, como tampoco pudo disfrutar del rostro de Vladimir durmiendo a su lado, pues la joven no era como que se hubiese despertado por voluntad propia, claro que no, lo que la hizo despertar fue una sacudida, como si un terremoto estuviese moviend