Mundo ficciónIniciar sesiónEl calor del Corazón de Fuego era una bestia física, una presencia que empujaba y asfixiaba. Los artesanos, con el sudor perlando sus frentes, trabajaban el fuelle con un ritmo constante, sus músculos tensos por el esfuerzo. Las llamas dentro del horno rugían, cambiando de un naranja intenso a un blanco azulado, una temperatura que nunca antes habían logrado.
Nayra se acercó, su rostro protegido del calor po







