Mundo ficciónIniciar sesiónEl campo de batalla era un tapiz de silencio y muerte. El sol, ahora alto en el cielo, iluminaba una escena de carnicería. Cuerpos de guerreros de tres tribus yacían entrelazados en la tierra ensangrentada. Los cuervos ya comenzaban a congregarse en las ramas de los árboles, pacientes heraldos de la descomposición.
En medio de todo, los vencedores se movían como hombres en un sueño. Los Yuu Nahual, aturdidos







