Salí del hospital buscando a Christian, necesitando un momento de consuelo fuera de aquel ambiente tan pesado.
Lo encontré fuera, sosteniendo el móvil y con una expresión seria en el rostro. En cuanto me vio, guardó el teléfono y se acercó.
—¿Qué ha pasado, Christian? ¿Ha ocurrido algo? —pregunté, con la preocupación evidente en mi voz.
Él negó con la cabeza, intentando esbozar una sonrisa tranquilizadora.
—Nada grave, Ariel. Solo un tema de la empresa, pero ya ayudé a Alicia a resolverlo.
Me a