(Christian)
El coche se deslizó suavemente por la calle mal iluminada, el motor prácticamente mudo mientras me acercaba al punto de encuentro con los hombres. Estaban atentos, con la expresión seria, pero no necesitábamos palabras. Sabíamos lo que había que hacer. La dirección que Ruan había conseguido nos llevó a un barrio pequeño y peligroso, de esos en los que hasta el aire parece cargado de los secretos de quien vive allí. Pero eso no me intimidaba. Era solo un obstáculo más.
Aparqué el coc